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Dr. Jacobo Halac: El camino de un pionero
     
     
     
     
     
   
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     


Dr. Jacobo Halac: El camino de un pionero

Cuando se escriba la historia de la Neonatología en la Argentina se nombrarán tres baluartes que sentaron las bases de esta joven subespecialidad de la Pediatría: el Dr Vicente Climent en La Plata, el Dr Alfredo Larguía en Buenos Aires y el Dr Jacobo Halac en nuestra Córdoba. Ellos vislumbraron que este inmenso campo de la medicina, referida al cuidado recién nacido, adquiriría con el tiempo la jerarquía y la trascendencia que contemplamos en nuestros días. El Dr Jacobo tuvo esta visión y cuando visitó los primeros centros de neonatología del exterior reconoció inmediatamente este nuevo mundo que se abría y que debía desarrollar en nuestro país.

Su capacidad de liderazgo y de organización hizo que el servicio de Neonatología de la Maternidad Provincial y posteriormente, el Instituto de Neonatología, se convirtieran en verdaderas escuelas de formación de médicos y enfermeros que crearon y constituyeron la mayoría de los servicios del interior de nuestro país. Fue de esta manera que por mucho tiempo hablar de Neonatología en Córdoba era sinónimo de referirse al Dr. Halac. Todos los que trabajaron estrechamente con él resaltan su capacidad de hombre sabio y de médico excepcional capaz de realizar observaciones justas, consejos precisos e ideas innovadoras.

Nos queda a todos los que trabajamos en esta hermosa especialidad continuar con su legado y su ejemplo y seguir realizando todos los esfuerzos para que nuestros recién nacidos aumenten su supervivencia con calidad de vida y que Córdoba siga siendo la escuela de Neonatología que alguna vez soñó el Dr Jacobo.

Luis Ahumada -  Secretario CEFEN Córdoba


 

Datos biográficos:  Una vida de compromiso y constante hacer

El Prof. Jacobo Halac se graduó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba en 1938, comenzando su experiencia médica en el área de la Obstetricia en la Maternidad Nacional. Poco después, se volcó hacia la Pediatría, con particular énfasis en las cuestiones vinculadas al Recién Nacido.

En esta primera etapa, son numerosas sus participaciones en congresos, jornadas y demás eventos científicos. Numerosas publicaciones de su autoría, dan fe de su infatigable tránsito inicial por la medicina del neonato, cuando, aún todavía en la Maternidad Nacional, la sección dedicada al cuidado de los recién nacidos era conocida como Servicio de Puericultura.

En esas etapas iniciales de la década de 1950, Jacobo viajó a Nueva York para pasar un tiempo en el Servicio de recién nacidos del Prof. Wiener, llegando en el momento oportuno en que Wiener y su colaborador Landsteiner, describían el Factor Rh, escribiendo un nuevo capítulo en la historia de la medicina moderna. Cabe recordar que hasta ese entonces, los problemas debidos al aún ignoto factor Rh se atribuían a la sífilis, y, a menudo eran tratadas con la administración de sulfamidas al neonato.

Luego de esa experiencia, Jacobo se radicó en Chicago, para trabajar en el entonces novedoso “Servicio de Prematuros” que dirigía el Prof. Julius Hess, reconocido hoy por análisis, su música forma parte del programa de estudio de algunos haber sentado las bases científicas sobre el uso de la incubadora.

A su regreso siguió vinculado a los problemas del recién nacido. Fue el creador y propulsor del entonces mas moderno sanatorio privado de la época: el Sanatorio San José, sito en Avenida Colon esquina Jujuy, luego expropiado, en 1956, por la Fuerza Aérea, y hoy mas conocido como Hospital Aeronautico. El Ministro de Salud de la Provincia de Córdoba, el Dr. Julio César, lo designa, en 1960, al frente del Servicio de Puericultura de la entonces llamada Maternidad Provincial, en el Barrio de San Vicente, de la ciudad de Córdoba. Curiosamente, en el mismo año, pero en Baltimore, el Prof. Alexander Schaffer da origen a la palabra “Neonatología” y escribe las primeras normas de atención para el recién nacido.

Fruto de sus ingentes esfuerzos, consigue inaugurar en el año 1966 el primer servicio de Neonatología de la Argentina, en su querida Maternidad Provincial, según las normas que por entonces se requerían para la planta física, equipamiento y plantel de médicos y enfermeras.

Para ese logro, solicitó y obtuvo el apoyo de la OPS y de la OMS, organizaciones éstas que le brindaron la ayuda necesaria para llevar a cabo esa tarea. Uno de esos apoyos trascendentales lo obtuvo a partir de la visita del Prof. Jorge Howard, por entonces titular del servicio de recién nacidos del Hospital Calvo MacKenna de Santiago de Chile. El Prof. Howard vino a Córdoba durante 4 períodos cada uno de un mes, para aceitar los mecanismos del naciente emprendimiento.

Sin embargo, aún faltaba generar el plantel más importante: enfermería. Para ello, el Prof. Howard envió a su Jefa de Enfermeras y estrecha colaboradora, la Srta. Grace Thompson, quien durante dos períodos de 6 meses trabajó intensamente para crear las normas de enfermería del nuevo Servicio. Las primeras enfermeras fueron entonces nombradas por un estricto concurso. Finalmente, el corolario a tamaño esfuerzo, se logra, cuando hacia fines de 1966 el mismísimo Prof. Schaffer viene de visita a Córdoba, y conoce esta nueva obra.

Jacobo viajó por el país, desde la Quiaca hasta Ushuaia y desde Entre Ríos hasta Mendoza, pero no una, sino innumerables veces. A todos sus colegas les contagió el entusiasmo y ayudó en la organización de servicios en cada ciudad. Justo es reconocer que la ciudad de Mendoza, y la de San Rafael, así como Chilecito y La Rioja reconocieron su esfuerzo bautizando servicios de neonatología con su nombre. Participe de l creación del Hospital Infantil Municipal, contribuyo a desarrollar las redes de atención y de control de embarazadas y de recién nacidos originalmente asistidos en este ámbito, y a formar a muchos de sus medios en la disciplina del cuidado neonatal.

La vieja y querida Maternidad Provincial, hoy Hospital Materno Provincial, pero por entonces y casi por siempre, única en el recuerdo, permitió la formación de más de 100 médicos y de por lo menos doscientas enfermeras. Retirado de la Jefatura de su querido Servicio hospitalario, repitió su labor en su Institución privada.

Además de haber sido designado Profesor en las Universidades Nacional y Católica, accedió a un sillón en la Academia de Ciencias Médicas de Córdoba, de la que aún es miembro titular y consultor. La Ciudad de Córdoba reconoció su trayectoria, cuando en 1999 lo designó Ciudadano Ilustre. 

Fuente: Entrevista de Intramed